Cuando Thérèse Martin nació en 1873, Europa estaba a punto de sufrir un gran cambio. En el campo de la ciencia, la Revolución industrial se había extendido por Inglaterra durante los siglos XVIII y XIX e iniciaba la era de la tecnología. En el arte, el movimiento Impresionista, centralizado en París, rompió con los estilos clásicos y románticos de pintura y música. La Revolución Francesa y el Iluminismo del siglo XVIII desafiaron las tradiciones religiosas, instigando sentimientos anticlericales entre los pensadores y estadistas más prominentes, cambiando asi a la sociedad francesa para siempre. El pueblo de Thérèse y el Carmelo de Lisieux estaban sumergidos en los problemas de la epoca. Thérèse Martin vivió en una época en que la edad moderna estaba comenzando y su mensaje del "caminito" se convirtió en la base del siglo XX.